A DESTIEMPO

Logo-El-Nevado

 

No tengo nada que decir, me conformo, no soy exigente. Aún recuerdo cuando acerqué a mi padre a uno de estos aparcamientos de personas, pobre, aunque ellos podían no haberse largado a lo zorro, haber esperado un poco conmigo, sólo unos minutos, nada más que para aclimatarme a ver tanto viejo por metro cuadrado. ¡Vaya, encima la loca del lugar ya apareció! Mírala, moviendo los brazos y gritando mi nombre. ¿Y cómo coño sabe mi nombre esa demente? ¡No me jodas, seguro que su marido se llamaba así y yo se le parezco! Desde niño que tuve la suerte de espaldas, joder. Me acuerdo de Charín, mi amor platónico de niñez, tan hermosa ella, tan sonriente, tan dulce… Abandonamos el pueblo por la ciudad y nuestras vidas se alejaron mientras se descompasaba nuestro amor. Cada vez que nos encontrábamos, uno de nosotros estaba comprometido y obligaba al otro a despedirse melancólico. Y luego vinieron las bodas…, que dolor. ¡Cuántos hijos y nietos dejamos en el mundo que podían haber sigo hermanos o hijos!

Vaya fijación de la jodida señora conmigo, por mucho que grite y gesticule no me voy a convertir en su marido… O sí, calla la boca… Quizás al fin nuestros relojes se han puesto a hora, quizás nuestro amor se torne acompasado.

 

.

Anuncios

8 de marzo de 2018

Desde este blog, quiero hacer oír mi aplauso a todas la mujeres en lucha por su igualdad. El mundo sin vosotras sería mucho peor.

 

mimosa

ME GUSTARÍA ESCRIBIR UN POEMA

balas

 

Me gustaría escribir un poema

de palabras ensangrentadas

por una pesadumbre asesina.

 

Me gustaría escribir un poema

sobre sicópatas de normas dudosas

que destrozan lenguas con las plumas.

 

(Sosegad)

 

Ronronea

        repugnante

el horror.

 

(Seguid)

 

Me gustaría escribir un poema

donde el asesino de la palabra

presumiera de hermandad.

 

 

.. . .      ...  

HAS…

Has avistado en alguna ocasión una ola acercarse a dormir a una playa, cansada tras su periplo por la mar, y despertar siendo una enorme laguna.

Has observado por casualidad a un árbol ahondar sus raíces en la profunda tierra hasta llegar al mismísimo magma y, con el calor robado, transformarse con el tiempo en un afamado volcán.

Has divisado las arenas de un desierto, quizás sólo en sueños, que se mueven dulcemente con el viento hasta alcanzar un punto; y, tras tan cansina tarea, se sienten engullidas por un misterioso agujero del tiempo que las conduce poco a poco a la edad de los romanos, notándose allí dentro de un colosal reloj.

Pues yo sí que he mirado al horizonte extraviarse en un eclipse de sol, recuperar su visión rodeado de niebla y no ser capaz de reencontrarse sin mi ayuda, siempre tan sagaz, inundando toda mi vida de amor.

 

La Niebla